first kiss overrated sexylittleideas

Todo el mundo está a la espera del primer beso. Ese momento embarazado, hormigueando con anticipación, cuando de repente ninguno de los dos puede aguantar su deseo ni un segundo más y se explotan juntos en la pasión. O si no, ese movimiento lento, deliberado hacia el otro, obligados hacia adelante mientras se miran fijamente, hipnóticamente en los ojos del otro. O si no, esa interrupción impulsiva, en la mitad de la frase, que ninguno de ustedes estaban esperando, pero por arte de magia pasó.

O algún otro tropo similar de besos que probablemente vimos en una película. Todos hemos visto demasiadas películas.

El problema con el primer beso es que es un momento que se le ha dado mucho más peso del que se merece.

¿Debería un primer beso ser *la cosa* que de repente cambia la trama entre dos personas de lo social a lo sexual? (¿Incluso, debería un cambio de tramo de lo social a lo sexual ser repentino?) ¿Puede predecir la cantidad de química sexual que estará presente entre esas dos personas? ¿Debería ese primer beso ser el momento crucial y memorable en su relación cuando se sabía que estaba destinado el uno al otro, o que por lo menos se deseaban? ¿Debería ser el punto hacia lo cual la noche se está desarollando? ¿Debería ser ese momento nervioso en el que finalmente te enteras si ‘va a pasar’ o no?

El problema con besar como un acto sexual inaugural es que requiere una cantidad de suposiciones sobre el otro que es en el mejor de casos incómodo y en el peor de casos peligroso. Alrededor de los 1930s, el momento del primer-beso nació originalmente como un hombre ‘tomando’ una mujer y reclamandola como suya. Luego, por los 1980s, evolucionó lentamente a un momento-de-la-verdad que acabó tristemente (posiblemente comédicamente) para los perdedores y triunfantemente para los héroes. Pero la sexualidad ha evolucionado mucho desde entonces.

Ahora nos hemos inventado el consentimiento mutuo.

El deseo puede ser comunicado (y también repelido) involucrando las palabras, pero también a través de pequeñas – casi psíquicas – señales de postura, miradas, y gestos físicos. Sexo hoy en día se trata cada vez menos de ‘lanzarte al agua’ y cada vez más de sumergirte lentamente, primero los dedos del pie, luego las rodillas, luego los muslos.

Aunque las personas imprudentes a lo largo de la historia se han clavado directamente en el plato principal, el comer – tanto como un arte (que es lo que creo que el sexo debe ser) y como una ciencia (que es lo que la sexualidad humana es) – es mejor saboreado como una serie de platos. Una secuencia de delicias en evolución donde el postre debería venir al final, la entrada al principio, y los besos probablemente deberían caer en algún lugar entre el aperitivo y el plato principal, entre la mezcolanza de sopas y ensaladas (que, por cierto, no suelen venir en una orden especifica para todos menos los comedores más melindrosos).

Hoy en día el punto de inflexión sexual puede comenzar con una variedad de diferentes empujones suavecitos.

Visualmente, los ojos suelen ser un buen lugar para empezar. Físicamente, las clavículas, las yemas de los dedos, e incluso las rodillas son sensibles a la sedición. La moción, la proximidad, las expresiónes, y, en algunos casos, un acuerdo de no divulgación, todos pueden servir como el ‘primer beso’ de hoy en dia.

Y entonces el primer beso luego puede actuar como un puente en lugar de una puerta frontal.

Los grandes logros se construyen generalmente paso a paso, no salto por salto o lanzamiento por lanzamiento.

Guarde el beso para un poco más tarde.